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Ron Paul: “El mundo terminará abandonando el dólar”

FERNANDO DÍAZ VILLANUEVA16-12-2010

Tiene 75 años pero no ha perdido ni un ápice de la combatividad con la que entró en la Cámara de Representantes hace más de tres décadas. Como entonces, Ron Paul sigue luchando contra el Estado y oponiéndose a que la FED imprima dinero a granel y luego inunde el mercado con él.

Considerado durante mucho tiempo como un excéntrico entrañable, un desfasado Catón de las buenas costumbres monetarias, la crisis le ha llevado a las primeras planas de los periódicos de todo el mundo. Al final, después de haberlo advertido durante tanto tiempo, ha pasado lo que Ron Paul vaticinaba que iba a ocurrir.

Ron Paul es un seguidor de la escuela austriaca de economía. Cree firmemente en la vuelta al patrón oro y en la no interferencia del Estado en la economía. Es un discurso realmente revolucionario en estos tiempos de zozobra.
En una entrevista concedida a la revista Fortune, Paul se ha reafirmado en sus creencias aunque, esta vez, aportando como prueba la situación a la que nos ha llevado la expansión crediticia de los últimos años y las sucesivas medidas keynesianas tomadas por la Reserva Federal y el Gobierno de los Estados Unidos.

Para Paul, el problema de la FED es que su trabajo es, simplemente “imposible de hacer“. No es una cuestión de una sola persona, de Greenspan o de Bernanke, sino algo estructural. El problema “es asumir que cualquiera sabe qué tipos de interés deben fijarse, o cuánta oferta monetaria debe haber“. Suena a lo de la fatal arrogancia de la que hablaba Hayek en su celebrada obra. La labor de la FED, por lo tanto, no es que sea mala o buena, es sencillamente imposible, de ahí su encadenamiento de fracasos.

Si prescindiésemos de bancos centrales, Ron Paul augura que disfrutaríamos de una economía mucho “más sana“. Evitaríamos, por ejemplo, “preocuparnos sobre el cambio de divisa y la gente no perdería energías comprándolas y vendiéndolas”. Según Paul con la desaparición de la banca central el problema del ciclo económico podría darse por concluido.

Pero la FED no es sólo la responsable de inflar burbujas crediticias utilizando los tipos de interés. Es un organismo estatal y absolutamente opaco. Paul pretende, ahora que acaban de nombrarle presidente del subcomité parlamentario de política monetaria, pedir una auditoría para la Reserva Federal. Esta iniciativa, una vieja demanda de Paul desde su escaño, tiene ahora más sentido que nunca. “No nos han dicho a dónde ha ido exactamente todo el dinero y qué tipo de colateral tiene“, apunta refiriéndose a las ingentes cantidades de dinero que Bernanke ha creado para inyectar en el sistema.

Aunque la auditoría no se ha realizado y, de hecho, es improbable que algún día se lleve a cabo, el representante por Texas cree que ese dinero ha ido a parar “obviamente a los bancos y a las grandes corporaciones” que “reciben dinero gratis”. Para Paul, si las cosas funcionasen como debiera ser, “General Motors hubiera quebrado… los bancos hubieran tenido que recapitalizarse y liquidar la mala deuda”. En lugar de eso, ha sido “el contribuyente americano” el que ha corrido con la factura.

Uno de los puntos principales en el programa de Ron Paul es volver al patrón oro. “El mundo terminará abandonando el dólar” asegura, “no va a ser tonto eternamente tomando nuestros dólares como buenos”. El euro tampoco le convence, “todas las divisas son dinero de papel, de manera que el único modo para medir el valor de una moneda es algo que se ha venido usando desde hace 6.000 años, es decir, la relación con el oro”. Ésa es para Paul la razón por la que “todas las monedas se están debilitando“. “El poder de compra del oro sube y seguirá subiendo con respecto a todas las divisas… la gente siempre quiere algo que valga de verdad”, remata.

Ron Paul no cree que el mercado de oro esté inflado. “Los que están en una burbuja son los bonos y el propio dólar“, asegura, para, a continuación, pedir el retorno del oro como dinero de curso legal: “No hay razón alguna por la que no podamos tener dos monedas distintas circulando en este país”.

Con o sin la vuelta del oro, Paul opina que la FED terminará “destruyéndose a sí misma una vez haya destruido el sistema”. Una solución de emergencia sería “permitir a la gente salir, es decir, no forzándola a usar dinero depreciado”. Una solución radical, adjetivo que no le gusta nada al propio Ron Paul. “Radical es lo que tenemos ahora“, afirma. “Yo, simplemente, quiero equilibrar el presupuesto, quiero limitar el poder del Gobierno, quiero libertad individual, quiero traer a nuestras tropas de vuelta a casa”.

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Golpe de Estado Social

http://www.javierortiz.net/voz/samuel/golpe-de-estado-social

Siempre creí que si alguna vez el ejército español, cuya misión es “garantizar la soberanía e independencia de España, defender su integridad territorial y el ordenamiento constitucional” (artículo 8 de la Constitución), se desplegaba dentro del territorio del Estado, sería para defender su sacrosanta unidad territorial. Pero mira por dónde resulta que el gobierno socialista militariza el espacio aéreo y decreta el estado de alarma, por primera vez desde la aprobación de la ley que la regula, con el objetivo de reprimir una contestación laboral. Con la inestimable ayuda de los medios de comunicación, por supuesto.

Previamente, el gobierno había aprobado un nuevo ajuste que incluye la privatización parcial de Aena y la eliminación del subsidio de 426 euros para los parados de larga duración que han perdido la prestación por desempleo. A lo cual se unió, después de que los controladores superaran el número de horas de trabajo permitidas, una regulación por decreto “que hace desaparecer vacaciones, bajas, permisos, reducciones de jornada por maternidad, etc.” para ampliar aún más las horas de trabajo impuestas por anteriores decretos. La elección del viernes 4 de diciembre para publicar el decretazo, justo antes del puente de la Constitución y del período navideño, no es fortuita. Detrás hay un pulso del ministro de fomento José Blanco a los controladores, cuya plantilla se ha negado a ampliar a la espera de la privatización completa. No sé si confiaba en que no se atreverían a echarse encima a centenares de miles de viajeros con sus familias o si quería provocar un incendio para consagrar luego a Rubalcaba como el bombero presidenciable del reino. Sea como fuere, frente a la insumisión laboral, el gobierno ha impuesto la disciplina militar. En principio, el gobierno prefiere forzar a los controladores a que vuelvan al trabajo a que sean los propios militares los que se encarguen de controlar el tráfico aéreo, opción que no se descarta. Recordemos que en Francia, donde este año los controladores aéreos han llevado a cabo hasta cuatro acciones de huelga (también contra la reforma de las pensiones), no se emplean a los militares como esquiroles desde la tragedia aérea de 5 de marzo de 1973, cuando un DC-9 de Iberia que venía de Palma de Mallorca colisionó en Nantes contra un Convai 990 de Spantax procedente de Madrid. La investigación demostró que la causa del accidente se debió a la mala preparación de los militares que habían reemplazado a los controladores.

Conforme se agudiza la crisis económica y el capital europeo pasa a la ofensiva, el Estado se va desnudando sin necesidad de Wikileaks, en un proceso antidemocrático que hasta en las imágenes se asemeja a un auténtico golpe de estado social. Si la semana pasada asistíamos a un significativo consejo de administración, anticipo de nuevos recortes y reformas como la de las pensiones, hoy toca mostrar los poderes excepcionales del soberano, capaz de violentar sus propias leyes y los convenios colectivos firmados con los trabajadores si resulta necesario para preservar el orden establecido y la confianza de los acreedores. Llama la atención que la decisión de abandonar el puesto de trabajo por parte de un colectivo profesional, aunque sea en un servicio público, haya provocado una reacción tan desmesurada, con un fuerte tufo thatcherista. Muy diferente, en todo caso, de la actitud del gobierno frente a la huelga general del 29 de septiembre, jornada en la que, por cierto, los controladores trabajaron y cumplieron “servicios mínimos” (sic) del 100%. Varias explicaciones confluyen: los controladores son trabajadores con una enorme responsabilidad en un sector estratégico -el del tráfico aéreo-, su acción se ha realizado al margen del desvirtuado derecho de huelga y con la misma han puesto en entredicho las exigencias de los mercados. Así lo establece el Real Decreto 1673/2010 que declara el estado de alarma: se trata de garantizar el ejercicio del derecho a la libre circulación, derecho que el gobierno suele conculcar en el caso de los trabajadores migrantes y en las movilizaciones de protesta transnacionales. En la metrópolis productiva no hay acción más perturbadora que el corte de los flujos circulatorios, como volvieron a demostrar hace unos días los estudiantes italianos que bloquearon la autopista de Bolonia.

Los controladores aéreos son un perfecto chivo expiatorio. ¿Acaso no son unos egoístas con sueldos elevadísimos a cuenta del erario público, como afirma Aena y el ministro José Blanco? He perdido la cuenta de los insultos que se están llevando por parte de otros trabajadores. Incluso quienes critican las excepcionales medidas que ha adoptado el gobierno se ven obligados a tacharles de “impresentables” y otras lindezas. De modo más suave pero no menos ofensivo, Izquierda Unida considera “un grave e inaceptable precedente declarar el estado de alarma para resolver un conflicto social, aunque no se está de acuerdo con las reivindicaciones y los modos empleados por los controladores”. Salvador López Arnal, en un extraño artículo publicado en Rebelión, habla por esta razón de una posible “huelga de derechas” y se refiere a los controladores como un “movimiento de privilegiados“, sin vinculación con los “sindicatos de clase” (¿de todos?), que no han dado señales de “de querer pertenecer al movimiento obrero ibérico” . “No es necesario tomar partido“, apostilla. Triste manera de quitarse de encima una incómoda piedra del zapato ideológico y de ponérselo fácil al “populismo de los usuarios” del que hace gala el gobierno.

Si comenzamos una demagógica “caza de privilegiados”, podemos no terminar nunca. Cuando no es por el sueldo, lo es por la estabilidad laboral, por las prestaciones sociales, o por la nacionalidad: desde los funcionarios con empleo garantizado hasta el parado que recibe todavía un subsidio, pasando por ejecutivos, ingenieros, comerciales y profesores como López Arnal. Todas estas categorías reproducen a su vez en su interior diferencias de estatus, ingresos, subsidios, condiciones laborales que ni siquiera son estáticas. Todos son “privilegiados” con respecto a alguien. Menos con respecto al capital. La gobernanza neoliberal opera sobre ese continuo “atravesado por discontinuidades, umbrales, divisiones, segmentos que las tecnologías de seguridad permiten gobernar como un todo” (M. Lazzarato), individualizando, por un lado, y contraponiendo, por otro, unas desigualdades contra otras en una gestión de miedos y odios que puede incluir medidas policiales como las destinadas a prevenir la “radicalización”.

Por más dinero que ganen, que es calderilla comparado con lo que ingresan los treinta y siete con acceso preferente a La Moncloa, los controladores siguen siendo asalariados, altamente cualificados y, sí, aislados de otros colectivos y con una actividad sindical que se centra en la defensa de intereses profesionales o corporativos. Como tantos otros cuyo futuro pende de un hilo. Viven la misma contradicción entre el trabajo dependiente y la renta financiera que la mayoría de los trabajadores, sólo que multiplicada por equis por su elevada posición social y por las particularidades de su profesión. Pese a todo, la acción de los controladores constituye una respuesta contundente -mucho más que una huelga general- a la privatización de los aeropuertos y a la regulación unilateral de jornadas laborales y de descanso, que en la práctica supone un elevado grado de explotación que afecta a su salud y a nuestra seguridad. Quienes acusan a los controladores de carecer de “conciencia de clase” no ven inconveniente en que se esgriman argumentos tales como que en tiempo de crisis hay que apechugar como el que más o, como mucho, protestar pero de manera que no se note.

A estas horas los controladores ya han sido sometidos a la jerarquía militar, ante el aplauso o satisfacción de la mayoría. El gobierno que, cuando lo estima conveniente, no duda en apostar por el populismo de derechas que denuncia con tanta hipocresía, ha anunciado expedientes disciplinarios y despidos. De momento hemos aprendido varias cosas: dónde les duele, hasta dónde son capaces de llegar y lo dura que es la soledad.

Lorenzo B. de Quirós: La cuestión catalana

http://www.eleconomista.es/opinion-blogs/noticias/2414888/09/10/LA-CUESTION-CATALANA.html

La sentencia del Tribunal Constitucional sobre el Estatuto de Cataluña ha creado una enorme polémica que puede desembocar en una crisis institucional. De un lado se exige la aceptación por parte del Principado de la resolución del máximo órgano jurisdiccional del Estado; de otro se considera que esa decisión atenta contra la voluntad mayoritaria del pueblo catalán expresada en referéndum.

Guste o no, esta situación plantea un problema de primera magnitud en tanto que las fuentes de legitimación de las pretensiones catalanas y las del TC son diferentes. En este contexto, el enfrentamiento entre las demandas políticas de Cataluña y el marco institucional vigente tienen una difícil solución y ponen en cuestión el modelo de organización territorial del Estado alumbrado por la Constitución de 1978. Éste es el fondo de la cuestión y resolverlo es de una extrema complejidad.

De entrada da igual, permítaseme la licencia, que un texto constitucional declare que sólo hay una nación, la española; también da igual el recurso a razones históricas para justificar las pretensiones integradoras o particularistas del todo o de una parte. Del mismo modo es irrelevante declarar que el único poder constituyente es el conjunto del pueblo español.

Posible solución

Cuando la mayoría de la población existente en un territorio determinado aspira a constituirse en Estado o en algo muy parecido y se siente justa o injustamente tratada por el resto, ése es un hecho de extrema gravedad. Ante este panorama, la respuesta clásica de los gobiernos centrales era suspender la autonomía de las administraciones sedicentes u obligarles por la fuerza a permanecer dentro de la estructura unitaria o descentralizada del Estado. La otra alternativa ha sido permitir la disgregación pacífica de la vieja estructura territorial, léase el caso de la antigua Checoslovaquia.

A estas alturas parece improbable que un Estado democrático en un entorno como el europeo sea capaz o esté dispuesto a recurrir a una suspensión del autogobierno de una región o de una comunidad autónoma o a una intervención militar para evitar la secesión de una parte de su territorio. Es más, la amenaza de usar esas dos armas tiene un escaso poder disuasorio.

Tampoco es posible que, en un escenario de economías abiertas, un Gobierno central empeñado en preservar su unidad sea capaz de asfixiar económicamente a la parte que quiere o aspira a disgregarse.

El coste y las competencias

El Estado moderno, tal como se alumbró hace cinco siglos, está en crisis y resulta muy complicado mantenerlo con sus viejas prerrogativas en contra de la voluntad de quienes lo integran. Desde esta perspectiva, su capacidad de recabar la lealtad de sus súbditos depende sólo de la persuasión, de ofrecerles fórmulas de integración atractivas.

En un mundo económicamente integrado, el tamaño del mercado de un país es más grande, mucho más grande, de lo que lo es su dimensión política. En el caso extremo, en el que las fronteras son totalmente irrelevantes para las interacciones económicas, el tamaño del mercado de cada país es el mundo. La evidencia empírica demuestra que cuanto mayor es la apertura internacional de un territorio, su viabilidad tiende a volverse independiente de su dimensión.

No es una casualidad que la existencia de la NAFTA hiciese el separatismo de Quebec más fácil y menos costoso. En una Europa con libre circulación de bienes, servicios y capitales, cualquier estructura territorial puede sobrevivir salvo que cometa el error o el suicidio de volverse autárquica. El coste de la independencia disminuye con la globalización de la economía.

Con independencia de la cuestión catalana, lo cierto es que los estados europeos contemporáneos, en su forma tradicional se ven amenazados por dos movimientos. Por un lado por el traspaso de competencias hacia una entidad supranacional, la Unión Europea; por otro, por una transferencia de poder hacia las administraciones periféricas, regiones y municipios. Esta tendencia será imparable salvo que se produzca una vuelta generalizada al proteccionismo en Europa, lo que es poco probable.

Ante este panorama es necesario plantear formas imaginativas, flexibles y no coercitivas de integración política, lo que exige convencer a los teóricos o reales secesionistas, independentistas o llámeseles como se quiera de las ventajas de la unión. En otras palabras es preciso recrear o reinventar el esquema de Las Españas.

Por último, es impensable buscar un acuerdo institucional estable sin modificar de manera radical ese mecanismo de transferencias interregionales. Al margen de unos mínimos, no todas las regiones del país tienen que tener los mismos servicios públicos o idénticas prestaciones sociales como tampoco una similar presión fiscal. Este uniformismo es incompatible con la propia esencia de un sistema descentralizado, es ineficiente y además crea agravios, sobre todo en épocas de crisis. Las zonas ricas del territorio nacional no tienen por qué subvencionar a las pobres, lo que además no ha servido para avanzar en la convergencia real entre las regiones españolas sino para crear mecanismos de clientelismo político pagado con el dinero de otros.

En suma, la cuestión catalana no es una anormalidad española sino el resultado de una estructura de organización territorial del Estado que no se adapta a la realidad de los tiempos. Así sucede en otras entidades políticas. En el caso de España resulta evidente que el Título VIII de la Constitución ya no da más de sí. Si el problema de Cataluña no se afronta con inteligencia y racionalidad, el andamiaje de eso que llamamos España puede saltar en pedazos.

Zapatero cierra el debate ofreciendo austeridad y reformas

El presidente del Gobierno, José Luis Rodríguez Zapatero, ha cerrado hoy el debate sobre el estado de la nación celebrado en el Congreso con una nueva oferta de austeridad, reformas y pactos, pero sólo ha encontrado en el hemiciclo el respaldo del PSOE y la tibia comprensión de Coalición Canaria (CC). La segunda y última jornada del debate ha estado reservada para los portavoces del grupo mixto, un elenco variado desde el que la diputada de UPyD, Rosa Díez, ha pedido la convocatoria de elecciones anticipadas, como ayer hicieron el PP y CiU.

Sin embargo, para la portavoz de CC, Ana Oramas, no es el momento de unos comicios ni de mociones de censura, sino de reformas.

A pesar de su coincidencia en este punto con Zapatero, le ha advertido también de que si no consigue apoyos estables para llevarlas adelante deberá dejar que los ciudadanos “elijan” en un panorama que ha pintado desolador: con un Ejecutivo “agotado” y una oposición “sin alternativas”.

En este contexto, el portavoz del BNG, Francisco Jorquera, ha alertado al jefe del Gobierno de que si busca acompañantes en el giro “antisocial y recentralizador” de su política no podrá contar con su partido, a pesar de que siempre ha sido proclive al diálogo.

Jorquera ha considerado que Zapatero ha dilapidado su credibilidad y ha puesto como ejemplos el recurso a la ley de cajas gallegas, su dejadez en la defensa del sector lácteo y del naval o su olvido de la “España plural”.

A las críticas del BNG a la actitud del presidente del Gobierno ante el Estatuto catalán se ha sumado la diputada de Nafarroa Bai, Uxue Barkos, quien ha estimado que es “el principal responsable” de que una decisión soberana del Parlamento de Cataluña, refrendada por el Congreso, “haya sido contravenida por la decisión de unos magistrados”.

En sentido opuesto, Rosa Díez ha acusado a Zapatero de promover la “corrupción política” de las instituciones al alentar el incumplimiento del fallo y tratar de “romper el orden constitucional”.

Tras escuchar su petición de adelanto electoral, el presidente del Gobierno ha considerado “un poco excesivo” que con un solo escaño se erigiera en intérprete de la voluntad de todos los españoles.

Por su parte, Carlos Salvador, de UPN, ha instado al presidente del Gobierno a ser “patriota” y hacer “las cosas bien” como la selección española de fútbol, aunque Zapatero ha preferido no mezclar el deporte con la política.

En su debate con el partido que gobierna en Navarra, comunidad reticente a la nueva ley del aborto, Zapatero ha querido también dejar claro que “hará cumplir” esa norma en todo el territorio.

Sí ha coincidido con Salvador en su deseo de que los anuncios de prostitución desaparezcan de los medios de comunicación: “deben eliminarse”, ha subrayado.

El único portavoz que ha apoyado sin fisuras al Ejecutivo ha sido el socialista, José Antonio Alonso, quien ha denunciado el “absoluto absentismo político” del PP, “el partido del no y de la nada” y de su líder, Mariano Rajoy.

La ausencia de éste en la segunda y última jornada del debate ha centrado varios de los corrillos de políticos y periodistas en el Congreso, aunque desde el PP se ha restado importancia a la misma y se ha explicado que Rajoy estaba trabajando en su despacho de la sede del partido en la calle Génova.

Tras diez horas y media de debate repartidas en dos días, Zapatero ha cerrado la sesión con una breve intervención para reiterar su compromiso de “austeridad, reformas, cohesión social, pactos políticos y trabajo, mucho trabajo”.

El debate sobre el estado de la nación continuará el martes con la votación de las propuestas de resolución que deben presentar los grupos parlamentarios antes de las 14.00 horas de mañana.

Entre ellas se prevé que estén varias relativas a la sentencia sobre el Estatuto de Cataluña, iniciativa sobre la que negocian en Barcelona los dirigentes de CiU, ERC, ICV y el PSC.

http://www.diariodenavarra.es/20100715/nacional/zapatero-cierra-debate-ofreciendo-austeridad-reformas.html?not=2010071510494566&idnot=2010071510494566&dia=20100715&seccion=nacional&seccion2=politica&chnl=30&ph=1

España está a tres meses de la ‘argentinización’

Desde la seguridad que otorga la condición de ser uno de los economistas más citados del planeta, Xavier Sala i Martín, catedrático de Economía de la Universidad de Columbia, no titubea ni un segundo cuando se le pregunta por la economía española: «Estamos ante una gran oportunidad de cambiarlo todo. Si no se cambia, la economía se muere. Estamos a tres meses de la argentinización», afirmó ayer en Vigo en un encuentro con periodistas en la Fundación Barrié.

¿Significa esto el «corralito»? El gurú que ha convertido al Futbol Club Barcelona en una de las empresas más rentables de España explica el término, no como una devaluación de la moneda, como ocurrió en el caso argentino, sino como una quiebra técnica. «No se pueden pagar las deudas, la prima de riesgo de la deuda soberana de España sube todos los días porque por ahí afuera dicen: ¡cuidado, que estos no van a pagar!».

Solo esta presión explica, según Sala i Martín, «hasta que un Gobierno que ha dicho mil y una veces que no haría reforma laboral ni recortes del gasto social lo esté haciendo. Eso da la idea de lo grave que ellos mismos ven la situación, porque existe el riesgo de que en tres meses no se pueda pagar», afirma.

De un modo didáctico, el economista explica que los gobiernos solo pueden pagar pidiendo créditos. «Pero te los tienen que dar y si te dicen que no, no puedes pagar. Eso se llama déficit. Ahora nos han dicho: te presto dinero si haces los deberes, y parace que lo van a hacer».

¿Quién rescata a España?

En el peor de los casos ¿Quién va a rescatar a España? «Ese es el problema -dice el economista-, porque, hasta ahora, había un rescatador de último recurso que era Alemania, pero ahora tiene graves presiones fiscales y ciudadanas contra los recates de países incompetentes». Según Sala i Martín, la cosa puede acabar aún peor: «Pueden incluso obligar a salir del euro, porque al Gobierno alemán se le impuso una cláusula que impide salvar a Gobiernos en crisis. Tras el rescate de Grecia, Alemania podría acabar en los tribunales y puede desaparecer el euro porque los alemanes digan se acabó», alertó el gurú.

A pesar de todo lo dicho, el economista confesó sentirse «más optimista que nunca». ¿Por qué? La razón, según el experto es que por fin se empiezan a tomar medidas. «El gobierno se ha dado cuenta de que no puede pagar la deuda, y ahora que el paciente ha tenido el ataque al corazón, por primera vez, se está afrontando una reforma sustancial del gasto público», afirma Sala i Martín, que fue crítico con la oposición. «Ahora que el Gobierno se ha puesto las pilas la actitud del PP de poner palos en las ruedas de la reforma es irresponsable», dijo.

¿Es momento de convocar elecciones? Sala i Martí apela a su condición de «economista y no político» para no pronunciarse al respecto, e insistió en las críticas a la oposición. «Es el momento de abandonar el electoralismo», afirmó.

El economista, que por la tarde impartió una conferencia sobre la competitividad como calve para salir de la crisis, desaprobó la actual política de subvenciones a sectores considerados estratégicos por el Gobierno, como las energías renovables. «Las ayudas a tecnologías verdes son políticamente sexis, dan votos, pero va a ser dinero tirado. ¡Qué alguien me explique por qué ha habido ayudas a la compra de automóviles!», exclamó.

La clave del problema de falta de competividad de la economía española, según Sala i Martín, está en que «no tenemos ni idea de en qué queremos competir».

UPN en la misma semana vota para congelar pensiones y para subirlas

El diputado de UPN, Carlos Salvador, se ha sumado a CiU, PNV y Coalición Canaria en una iniciativa con la que pretenden evitar que se congelen las pensiones el año que viene. Y quieren conseguirlo, pese a que es una de las medidas que recoge el real decreto ley de Zapatero que convalidó el Congreso con la abstención de todos ellos menos del PNV, que se opuso.

¿ Que intereses subyacian en UPN,CC y CiU para dar su apoyo tacito a Zapatero absteniendose en la votacion del Real Decreto de medidas para reducir el Deficit y en la misma semana presentar una propuesta para anular una de las medidas clave en la que colaboraron a aprobar?

Salvador avanzó que UPN quiere pedir en la comisión del Pacto de Toledo “otro tipo de soluciones que no nos obliguen a aceptar sin discutir la congelación de las pensiones en 2011, esta injusta medida introducida en el real decreto ley”.

Pues este punto tenía facil solución , que UPN ( y compañía ) no se hubieran abstenido en el Tragala que impuso Zapatero a todos los partidos de la Camara incluyendo al PSOE y le hubieran forzado a negociar el Real Decreto o la introdccion de enmiendas a este en la Camara y no acceder al chantaje de esto o el Caos.

En todos los paises vecinos el Gobierno y la oposición se han sentado a negociar el alcance de los recortes y estos han salido aprobados por amplia mayoria,en España con un Zapatero imbuido en un espiritu caudillistico ( lo digo porque encuentra conspiraciones y antipatriotas por todos los sitios, como Franco) se presentó un texto casi desconocido por la Camara  ( como ya les pasó a los Ministros que aprobaron el texto de la prohibición de pedir creditos sin haberlo leido y posiblemente sin estar redactado) y fue aprobado por el voto a favor del PSOE en solitario.

El diputado de UPN señaló que se abstuvo en la votación del decreto de Zapatero “por responsabilidad, para impedir que la economía española colapsara”.

Eso y las amenazas no veladas del Secretario General del PSN de tumbar el Gobierno Foral.

el presidente Miguel Sanz afirmó en Madrid que el Gobierno central tenía difícil explicar al ciudadano esta medida que se ha impulsado “sin el debido consenso político-social y al margen” del citado pacto( el de Toledo)

Y UPN tiene dificil de explicar porque sucumbió al chantaje del PSN y ayudó a aprobar estas medidas ” sin el debido consenso politico-social y al margen del Pacto de Toledo


IUN introduce algo de cordura en la lucha contra el deficit

Los grupos municipales de IUN han presentado en sus respectivos Ayuntamentos una moción para exigir que “no se limite de forma indiscriminada y general a las entidades locales la posibilidad de acudir al crédito a largo plazo” y mostrar su rechazo a la decisión del Gobierno central de prohibir a los consistorio endeudarse a largo.

Así, defendió que la decisión de restringir los créditos se debe tomar “exclusivamente” para aquellos ayuntamientos que “no pueden endeudarse por su incapacidad de generar recursos”, ya que, a su juicio, “decretar y hacer tabla rasa provocando una especie de estado de excepción económico local resulta de una gravedad y de una irresponsabilidad política injustifcables”.

PAMPLONA. Asimismo, en la moción se exige al Gobierno de Navarra que traslade al Ejecutivo central el rechazo a esta medida, y que “defienda con todos los medios legales a su alcance la capacidad y competencia de los ayuntamintos navarros para acudir al crédito”.

Para Izquierda Unida de Navarra, esta medida “sin precedentes” supone situar a las entidades locales en el año 2011 “en una especie de estado de excepción económica”, y advirtió de que colocará a numerosos ayuntamientos “en una situación de colapso financiero, y de imposibilidad de cumplir con los servicios y las obligaciones que deben a sus vecinos”.

Según IUN, se trata además de una medida “indiscriminada” que “no hace distingos entre las entidades locales en función de su situación financiera”. “A todas se les impide acudir al crédito con independencia de su solvencia económica”, rechazó.

En opinión de la formación de izquierdas, si el estado central se aplicase a sí mismo una medida “tan draconiana e injustificada” como esta que impone a los ayuntamientos “tendría que declararse inmediatamente en suspensión de pagos”.

Un poco de cordura dentro de un maremagnun de medidas que se aprueban un dia en Consejo de Ministros, al dia siguiente se enmiendan en el BOE a base de recurrir a la corrección de errores y por ultimo son emnendadas por las mismas personas que las aprobaron, dando lugar a inseguridad y caos a los agentes sociales y economicos estatales e internacionales.

Un poco de cordura la que introduce IUN al pedir que no se aplique de manera generalizada una medida que en vez de frenar el endeudamiento colosal de municipios mal gestionados simplemente mandarian a Cuidados Intensivos a la practica totalidad de municipios, organos comarcales ,diputaciones,etc incluyendo en un mismo lote a los municipios medianamente bien gestionados y con un deficit nulo o asumible y autenticos agujeros negros.

Al fin y al cabo no todos deben pagar la megalomania de personas como Ruiz Gallardon y su Ayuntamiento que acumula el 25% del deficit del Estado , o los derroches sin sentido de Monteseirin en Sevilla, Barbera en Valencia o Belloch en Zaragoza, o las pesimas gestiones que han llevado al borde del colapso a Comunidades Autonomas como Baleares ,Valencia o Canarias.